Obesidad… ¿contagiosa?

En 2007, un estudio realizado por dos científicos estadounidenses y divulgado por la revista The New England Journal of Medicine concluyó que la obesidad puede contagiarse. Además, el riesgo de desarrollar la obesidad aumenta cuanto más cercana es la relación con la persona obesa.

El estudio revela que los factores sociales juegan un papel muy importante en el desarrollo de la obesidad, de modo que los riesgos de ser obeso aumentan en un 57% si se tiene un amigo cercano que padece obesidad, un 40% cuando el obeso es el hermano y un 37% cuando lo es la pareja. Cuando el amigo cercano es del mismo sexo, el riesgo aumenta hasta un 71%.

obesidad

La interpretación que puede hacerse de estos resultados es que la obesidad no es sólo consecuencia de causas genéticas, hábitos individuales o estilo de vida, si no que en parte existe la probabilidad de que una persona se vuelva obesa en función de la gente que la rodea. Por tanto, no estaríamos hablando sólo de que los obesos busquen gente con su mismo problema con la que relacionarse, si no que, simplificando, el hecho de ser obesos sería una consecuencia de su relación.

La idea principal del estudio anterior es que la obesidad es contagiosa a través del factor social, y no en el sentido médico del término. Pero, por otra parte, y a pesar de que ésta es una idea bastante controvertida, también hay estudios que señalan que la obesidad podría ser contagiosa debido a la acción de un virus infeccioso que convierte células humanas en tejido adiposo. Lo que plantea este estudio no es que un virus fuera la única causa de la obesidad, pero sí que uno de sus desencadenantes fuera la infección viral.

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